La intriga, no solo es un ingrediente de la novela policiaca

Atrapar al lector en la trama que estás desarrollando es la clave para que una historia dé resultado, ya sea policiaca, romántica, histórica, de aventuras, terror o ciencia ficción; incluso nos atreveríamos a afirmar que de no ficción. La intriga es una herramienta clave para que el escritor vaya dejando “migas en el camino”, con el fin de adentrar al lector en el bosque narrativo. Eso sí, hay que ser cuidadoso y evitar que sea un camino sin retorno, es decir, esté dentro de la coherencia del relato.

Varias son las formas de conseguir este efectivo condimento literario:

  1. Crear expectativas: dar datos inacabados, plantear situaciones sin explicar las causas, ubicar al protagonista en localizaciones no dando detalles, dosificar la información… ¿Con esto qué consigues? Que el lector se haga preguntas y siga leyendo tu historia para dar luz a todos los interrogantes. Un consejo: no debemos pasarnos y crear un relato con demasiado enigmas. Como todo, hay que ser comedidos.
  2. Sorprender: introducir un hecho inesperado, eso sí, siendo siempre verosímil. Tampoco debéis colmar la historia con una concatenación de sorpresas; el lector no es tonto y se da cuenta cuando se juega con él.
  3. El suspense: plantear de antemano un peligro alrededor del protagonista y que éste desconoce. De esta forma, hacemos al lector cómplice del riesgo que el personaje corre, y que no puede revelar.
  4. El Cliffhanger: acabar la escena o el capítulo en un momento cumbre de la acción.
  5. El Macguffin: esto es, presentar desde el principio el objeto que el protagonista anhela conseguir pero que, en realidad, solo es una excusa para desarrollar la historia. Tal objeto es irrelevante en el desenlace de la trama.
  6. Lo prohibido, romper con las reglas: ubicar al protagonista o los personajes en lugares que no deben entrar o en situaciones que les obliguen a romper reglas. La tentación y la curiosidad son dos elementos muy efectivos.
  7. El misterio: plantear situaciones inexplicables, rompecabezas psicológicos, una estela de indicios, no solo en sentido detectivesco, sino también narrativo.

Deja un comentario